La dicotomía ocurre en varias ocasiones y es cuando hay alguna duda sobre un tema que no se pueden resolver fácilmente porque el resultado puede proveer perdidas al igual que beneficios. En la vida cotidiana la gente confronta decisiones en las que tienen que decidir cómo reaccionar y estas opciones pueden extenderse de básicas a mas complejas, como: decidir si tomar el metro o el taxi para llegar a su destino o en el caso de más complejas, hacer decisiones que afecten el resultado de su empleo.
En la vida privilegiada de un adolescente con 16 años de edad se presentan dicotomías únicas de estado social en la comunidad en la que reside. En un ambiente donde los niños no se preocupan por ayudar a sus padres a mantener su casa con problemas económicos las inquietudes evolucionan a ser de apariencias físicas y como resolver sus tareas del colegio para sacar buenas calificaciones.
Una dicotomía que perturba la tranquilidad de ese niño es la impertinente duda de satisfacer las ansiedades de sus padres o buscar complacer sus deseos. En esta vida donde las necesidades básicas para sobrevivir sobran los problemas cambian y como mencionado anteriormente ya los niños no se tienen que preocupar por ayudar a sus padres para mantener su hogar y al mismo tiempo sobrevivir, ahora buscan deleitarse en saciar su aspiración por otros métodos. Normalmente ellos consiguen ser mimados desde la infancia y esto les crea una sensación de superioridad en el sentido de que se merecen lo que se le ha dado toda su vida y cuando las responsabilidades de los niños incrementan con la edad como salir bien en el colegio para tener una educación satisfactoria esto es extraño y un estorbo para obtener de manera fácil lo que quieren. Habitualmente los beneficios de tener una buena educación para luego tener un buen trabajo y eventualmente comprarse lo que quieran de esta manera es rechazada por la idea de que esto va a ocurrir en mucho tiempo mientras que sus padres se lo pueden regalar u obtener de una manera relativamente simple. Por otra parte las dudas que contraponen esa idea es una moralidad de la sociedad con la que crecen los niños que psicológicamente desdeña el hecho de que una persona mayor de edad no trabaje y lo mantenga su padre.
Como todos los niños, yo eventualmente quiero conseguir una persona en la que pueda confiar mi vida y con la persona que tenga una relación amorosa. Parte de la moralidad general es el machismo que está implantado en todas las personas y por esto el hecho de que un hombre con la habilidad para mantener su hogar tenga que depender de sus padres para vivir no atrae la atención de las mujeres que desean a alguien que puedan cuidar de ellas o cuidarse mutuamente, lo cual ese hombre que reflejo mucha resignación para conseguir una carrera no tiene el dinero para poder cuidar a la mujer tanto como ella a él. Además las expectativas caen sobre los hombres más que en las mujeres porque en una época era normal que el marido le tocara la responsabilidad de mantener a su familia mientras la mujer manejaba los labores del hogar.
Está supuesto que esta dicotomía se resuelve de diferentes formas dependiendo de la personalidad del individuo y su razonamiento al problema. En mi caso la dicotomía no se ha resuelto pero mientras no haya decidido si vivir con mis padres por gran parte de mi vida adulta o si aspirar a conseguirme un trabajo decente y resolver mis problemas de supervivencia por mi cuenta seguirán variando los resultados en cada tarea de cada materia dependiendo sólo en el estado de mi humor y paciencia para estudiar.
